En las sesiones de logopedia nos hemos unido a la moda del spiner. Seguimos con nuestro empeño de trabajar de forma lúdica, utilizando el juego como aliado.

En las sesiones de logopedia dedicamos un rato a realizar ejercicios de soplo. Estos ejercicios son importantes en la reeducación del habla y el lenguaje, además de ayudar a controlar la respiración, entrenan los músculos que participan en el habla. 

Nos gusta innovar, proponer tareas divertidas, para que nos guste ir a la "clase de hablar".

Como adelantamos la semana pasada a través de Facebook, el proyecto de nuestra compañera Vanesa Gutiérrez García ha sido premiado por la Fundación Crecer Jugando, dentro del IV Concurso "El Juego en la Escuela". Otros dos colegios más, de Toledo y Ávila, también resultaron premiados, de un total de 36 proyectos presentados de toda España. El proyecto presentado por Vanesa se llama "Jugando aprendo a hablar", y ha servido para dar respuesta a alumnos con necesidades educativas especiales de educación infantil y primaria en el área del lenguaje. Su principal objetivo ha sido estimular la comunicación y el lenguaje, y rehabilitar cuando en la adquisición o el desarrollo se presentan alteraciones Para ello han utilizado juegos y juguetes de elaboración propia y juguetes ya existentes.  

Todos estos juguetes nos han traído al cole. ¿Os acordáis del Premio que el cole ganó gracias al trabajo presentado por nuestra compañera Vanesa? Pues este es el enorme regalo con que nos han sorprendido. Un montón de juguetes para que todos nuestros alumnos disfruten de lo lindo. Y para que también... aprendan jugando!

 


 

 

Aprender a hablar es una habilidad complicada. No es extraño que algunos niños cometan errores. Los niños suelen tener muchas cosas que decir a todas horas y nosotros parece que cada vez tenemos menos tiempo para escucharlos.

Las ideas se les acumulan en la cabeza y cuando las quieren decir tienen que expresar deseos, dudas, tienen que realizar movimientos rápidos de distintos órganos que intervienen en la producción del habla,  elegir las palabras adecuadas, construir las frases, aprender a respetar los turnos… Demasiadas cosas para un niño tan pequeño.

Es normal que al principio (entre los 2 y los 5 años) el niño se bloquee, que repita palabras, que no tenga una fluidez total.  A esto los logopedas lo llamamos TARTAMUDEZ EVOLUTIVA. En esta etapa es muy importante no llamar la atención sobre su alteración en el habla, ya sea de forma directa o indirecta y dejar que el desarrollo siga con absoluta normalidad.